En un Gobierno que no termina de establecerse, con las dudas y problemas que surgen cada semana, me parece que se han puesto una valla bastante alta con relación a este tema de recaudación, ya que es el caballito de batalla del Gobierno es la recaudación incrementando la base tributaria para mejorar los ingresos y poder cubrir los programas prometidos en campaña. Pero si lo basamos a la realidad, es decir, al contexto actual del país, es lógico que esto traerá informalidad y evasión. En nuestro país es muy costoso ser formal, y ,si en realidad como dice Hernando de Soto en su libro EL OTRO SENDERO, para que los negocios empiecen a surgir ,es necesario estar del lado informal al principio, ya que la formalidad es costosa.
El sector informal lo forman las empresas, trabajadores y actividades que trabajan al margen de los marcos legales y normativos que rigen la actividad económica. Los que pertenecen a éste sector informal están fuera de las cargas tributarias y normas legales, pero también implica no contar con la protección y los servicios que el estado puede ofrecer. Esta definición, introducida por De Soto (1989) en su clásico estudio sobre la informalidad, ha alcanzado gran popularidad ya que su fortaleza conceptual permite concentrar el análisis en las causas de la informalidad antes que meramente en los síntomas de ésta. Es aquí donde el Estado tiene que ser mucho más rápido y eficiente avanzando en la misma velocidad que la recaudación que esperan conseguir, presionados con el cumplimiento y la financiación de sus promesas de campaña.
La evasión es la línea delgada que conduce hacia la informalidad, es la forma distorsionada con la que una economía excesivamente reglamentada responde tanto a los choques que enfrenta como a su potencial de crecimiento. Ya que la Informalidad direcciona recursos de forma deficiente que conlleva la pérdida, por lo menos parcial, de las ventajas que ofrece la legalidad: la protección policial y judicial, el acceso al crédito formal, y el participar en los mercados internacionales. Por tratar de eludir el control del estado, muchas empresas informales siguen siendo empresas pequeñas con un tamaño inferior al óptimo, rutas clandestinas para adquirir y distribuir bienes y servicios, y tienen que utilizar recursos constantemente para encubrir sus actividades o sobornar a funcionarios públicos.
Pero el factor está en que serán más agresivos con lo referente a las pymes y las personas naturales, cosa que en realidad no me sorprende ya que es algo que muchos gobiernos han querido hacer desde hace mucho. Antes habían demasiados impuestos, cosa que no era correcta, había que simplificar los tipos y cantidad de impuestos, hacer el proceso algo más digerible y ligero para el contribuyente, sobre todo, hacerlo más justo, es decir, el que gana más debe pagar más, como lo que se ha planteado recientemente con el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, uniformizar los impuestos y categorizarlos, ya que no es posible ni lógico y que un pobre pague la misma o quizá una tasa de impuestos mayor que un rico.
La informalidad induce a las empresas formales a usar en forma más intensiva los recursos menos afectados por la norma, quiere decir que las empresas formales tienen un uso menos intensivo de mano de obra de la que les correspondería tener de acuerdo a la dotación de recursos del país. Con ello, el sector informal genera un factor externo negativo que lo contrario a la eficiencia: las actividades informales utilizan y tugurizan la infraestructura pública, no contribuye con la tributación, necesarios para abastecerla. Puesto que la infraestructura pública complementa el aporte del capital privado en el proceso de producción, la existencia de un sector informal muy grande implicaría una menor productividad.
En comparación a lo que sería la respuesta económica óptima, la expansión del sector informal a menudo representa un crecimiento económico distorsionado e insuficiente. El Perú está por debajo del nivel óptimo de respuesta que puede encontrarse en el mejor escenario de una economía sin una excesiva reglamentación y una adecuada provisión de servicios públicos. No obstante, es preferible la informalidad en lugar de una economía plenamente formal pero incapaz de evitar la rigidez que genera la normatividad. Es por esto que en muy poco tiempo no se verán los resultados que el Gobierno calcula en relación a la Politica agresiva de recaudación que plantean.
El mecanismo de la formalización es INPORTANTISIMO por la repercusión de ésta tiene con el empleo, la eficiencia y el crecimiento económico, puntos clave para que el país siga avanzando y no retroceda. Si la formalización se sustenta en hacer que se cumplan las normas, lo que pasará es que esto generará desempleo y un crecimiento bajo como se presume si se siguen de forma tajante las políticas económicas. Si por el contrario la formalización se apoya tanto en el marco legal como de la calidad y disponibilidad de los servicios públicos, ésta generará un uso más eficiente de los recursos y por ende un mayor crecimiento.
La ambigüedad que genera la formalización pone en el tapete la gran dificultad que existe para evaluar el impacto que tiene la evasión y la informalidad sobre el crecimiento económico. A los países en los que se controla la informalidad mediante una drástica imposición de normas les irá menos bien que a aquellos países que tienen un bajo nivel de informalidad debido a que cuentan con normas más suaves y servicios públicos adecuados.
Actualmente, La SUNAT es vista como un monstruo que te quita todo lo que tienes y lo que ganas, y piensas en el tema del COSTO BENEFICIO que tanto uno estudia durante nuestra vida tanto académica como en nuestro día a día.
Es aquí donde uno se pregunta sobre si eso es lo que debe cambiar como principio, es algo que con mucha eficiencia y eficacia, incluyendo bastante trabajo por parte del Estado , es decir con la reversión eficiente de los impuestos en función de la población cambiaria la imagen de la institución y del Estado ya que la población notaria que lo que ellos están contribuyendo al país lo pueden ver revertido en sus vidas obteniendo beneficios y derechos como contribuyentes y en realidad está bien ya que todos estamos obligados a contribuir para que el Estado pueda revertir esos tributos en función de la población.
En teoría debe ser así pero, eso no se logrará solo con hacer el cambio en la base y la recaudación, tiene que ver mucho con nivel de cultura tributaria, valores éticos morales que lamentablemente no existen en la medida que debería para que esto se cumpla con una mayor rapidez y fluidez, es decir, que la población llegue a entender de que para conseguir algo uno tiene que dejar algo a cambio, y esto es pagar nuestros impuestos para que el Estado distribuya y ejecute de forma eficiente las acciones a tomar para beneficio de toda la población.
La primeras reacciones serán que se tratara de buscar la forma de evadir y estar legal pero ilegal a la vez, como está ocurriendo ahora, sacarle la vuelta a la ley, aparte del impacto que sufrirán las pequeñas y medianas empresas en función de sus ingresos, viéndose reflejado en el porcentaje de empleo informal, evasión de planillas, el incremento de sus gastos, contratación de personal de forma informal, por mencionar algunas. El Gobierno esta encargando a SUNAT la mejora de los ingresos tributarios, lo que motiva que se planteen acciones para enfrentar el impacto de una posible crisis internacional, Lo importante es contribuir, aportar para poder recibir beneficios, económicamente hablando seria la Utilidad del Estado enfrentada con la Utilidad de la Población, ya que algunos lo consideraran útil, pero para otros será algo negativo, por lo tanto buscarán evadir.
Creo que si las cosas se empiezan a dar, los indicadores macroeconómicos responden, se generará una mayor recaudación impuestos”. Pero también es preciso tomar acciones paralelas para generar un colchoncito que contrarreste los efectos adversos de una crisis externa .El Perú es vulnerable a un posible shock externo porque nuestra economía está muy vinculada con el mundo en casi el 50% del PBI por el tema de exportación. Es por eso que debemos estar preparados y tener planes de contingencia que garanticen nuestros y que no se pierdan, ya que en momentos anteriores las crisis internacionales golpeaba duro al Perú lo que se reflejaba en el aumento de la evasión tributaria y el contrabando, males del que aun somos presas. y por ende la desaceleración de la economía.
Es preciso que se tomen si medidas agresivas por parte de la Administración Tributaria para evitar incrementar la evasión. Tenemos que actuar, anticiparnos y prever lo que vamos a hacer hacia adelante para que no nos afecte tanto en términos de recaudación”, ya que en la actualidad el nivel de evasión del IGV llega a 15,000 millones de soles, lo cual es muy fuerte y hace daño al Estado. Lo único posible es cruzar información, ser más severos en la fiscalización incluso sobre los arrendatarios de habitaciones en alquiler, ya que ahí hay un nicho también importante de recaudación, pero difícil de fiscalizar por el momento, ya que solo se centraran en lo que son entrega de comprobantes de pago.
Es necesario entonces comenzar desde ya con estos cambios pero de forma sostenida que es lo principal,y no recurrir en medidas populistas que solo afectan más al país y acrecientan el problema ya existente de por si.A ajustarnos el cinturón y a pagar nuestros impuestos confiando en la buena gestión del Estado. Tarea difícil.
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